Te voy a decir algo que suena exagerado, pero pasa cada semana: un profesional compra un vehículo convencido de que se va a deducir el IVA y, meses después, descubre que no puede. En ese momento ya no hay marcha atrás. El vehículo ya está pagado. Y ese IVA deja de ser “un impuesto” para convertirse en un coste que le rompe los números.
Aquí viene el loop: el problema casi nunca es el IVA. El problema es una palabra que muchos ignoran hasta que les cuesta dinero: encaje. Y el encaje no se “arregla” después.
Este artículo es para que entiendas, en claro y sin tecnicismos, por qué ocurre ese error con el IVA, cuándo suele pasar, y qué mirar antes de comprar para no llevarte la sorpresa.
Por qué este error es tan caro
Cuando compras para vender, tú haces cuentas rápidas:
El IVA, muchas veces, lo pones en modo automático: “soy empresa, me lo deduzco”.
Y ahí empieza el golpe.
Porque si ese IVA no es deducible, el coste real del vehículo sube. Y no sube poco. Sube lo suficiente como para:
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dejarte una operación “justa”
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comerte el beneficio
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obligarte a vender más caro (y tardar más en vender)
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o vender al mismo precio y asumir que has trabajado para nada
El error con el IVA no avisa. Solo resta.
El punto que casi nadie entiende: no depende de “ser empresa”
La frase típica es esta:
“Si soy empresa, me deduzco el IVA.”
Suena lógica. Pero no funciona así.
La deducción del IVA no depende solo de tener un CIF. Depende de que encajen estas tres piezas:
1) Tipo y clasificación del vehículo (lo que pone en ficha)
No importa cómo lo llama el anuncio. Importa lo que es en la ficha técnica y su clasificación.
2) Uso real (cómo se va a usar de verdad)
No importa lo que te gustaría justificar. Importa el uso real.
3) Coherencia con tu actividad
Lo que compras tiene que tener sentido con lo que haces. Si no cuadra, el riesgo sube.
Si una de estas piezas falla, el IVA puede no ser deducible como tú creías.
Y lo importante: esto no es un “detalle de gestor”. Es un filtro de compra.
El error típico no es el IVA: es comprar el vehículo equivocado para tu uso
La mayoría compra mirando dos cosas:
Y lo fiscal lo deja para después.
Pero después ya es tarde.
El IVA que no encaja no se negocia. No se devuelve “por buena voluntad”. No se corrige con una frase en un email. Se asume.
Comprar bien no es comprar lento. Es comprar con un filtro mínimo antes de cerrar.
Casos donde más se repite el error (y por qué)
Hay patrones. Y si los conoces, ya vas por delante.
Comprar un mixto o combi pensando que “entra” igual
Muchos compran mixtos o combi porque parecen la solución perfecta: sirven para carga y también para personas.
El problema es que esa “doble utilidad” es justo lo que genera dudas de encaje en muchos casos, porque entra el factor uso real. Si el uso se acerca a mixto, hay más riesgo de que el IVA no se trate como esperabas.
Comprar por urgencia y apagar el cerebro
“Lo necesito ya, lo compro y luego lo miramos”.
Esto es normal en el día a día. Pero cuando compras con urgencia, es cuando más te conviene tener un checklist simple para no meter la pata.
Confiar en frases ambiguas
Frases típicas que confunden:
Que un vehículo sea “industrial” en conversación no significa que fiscalmente encaje para lo que tú vas a hacer con él.
No pedir la clasificación exacta antes de pagar
Hay compras que se hacen con mucha prisa y poca ficha. Y ahí se cuelan los errores.
Qué suele encajar mejor cuando el uso es claramente profesional
Sin prometer deducciones (porque eso no lo decide un proveedor), hay vehículos que normalmente generan menos dudas cuando el uso es profesional y se puede justificar:
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Furgones cerrados orientados a actividad.
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Vehículos N1 destinados a uso profesional.
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Unidades compradas claramente para trabajo, sin uso mixto.
Ojo: esto no es una promesa. Es una idea práctica: cuanto más claro sea el enfoque de trabajo, menos “zona gris” hay.
Aquí no manda la opinión. Manda lo que es el vehículo y cómo se usa.
“Ya lo verá el gestor” no es una estrategia de compra
El gestor sirve para ordenar, documentar y presentar una compra bien planteada.
Lo que no puede hacer es magia: no puede convertir en deducible algo que no encaja por tipo y uso.
Si el IVA te importa, el encaje se valida antes de pagar. No después.
Esto es como comprar un vehículo con la puerta mal y esperar que “ya lo arreglará el taller”. Puede que se arregle, sí. Pero el coste lo pagas igual. Y en IVA, muchas veces ni siquiera hay arreglo: es encaje o no encaje.
Cómo compran los profesionales que no cometen este error
No son más lentos. Son más simples.
Paso 1: Definen el uso antes de mirar unidades
Se preguntan esto antes de abrir anuncios:
Si no defines esto, no estás eligiendo un vehículo. Estás eligiendo una apuesta.
Paso 2: Filtran por encaje antes que por precio
Primero encaje. Luego motor, kilómetros y coste.
Porque el precio solo es bueno cuando el vehículo encaja.
Si no encaja, el precio te engaña. Te parece barato hoy y sale caro mañana.
Paso 3: Compran con datos, no con frases
Antes de pagar, quieren ver información concreta:
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tipo de vehículo
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clasificación en ficha técnica
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descripción clara del uso previsto
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documentación sin ambigüedades
Cuando compras con datos, decides rápido y sin sustos.
Checklist rápido (3 minutos) para no pagar miles de más
Antes de cerrar una compra, revisa esto:
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Tipo de vehículo: furgón, mixto, combi u otro.
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Clasificación en ficha: lo que realmente es.
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Uso real: cómo se va a usar de verdad.
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Coherencia con tu actividad: que tenga lógica.
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Si el IVA no fuera deducible: ¿seguiría siendo buena compra?
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Coste total: ¿estás calculando todo o solo el precio?
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Claridad del proveedor: ¿te deja claro qué compras?
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Descripción y documentación: ¿hay datos o solo frases?
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Decisión: ¿tienes información suficiente para decidir ya?
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Proceso: ¿estás comprando con filtro o por urgencia?
Si fallas en el punto 5, estás comprando con una venda.
Ese punto es el que te salva: te obliga a ver el coste real sin hacer trampas.
El papel del proveedor: o te da claridad, o te complica la compra
Un proveedor profesional no te dice lo que quieres oír. Te da lo que necesitas para decidir sin errores.
Un proveedor serio:
Esto no es “marketing”. Es lo que te evita costes ocultos.
Cómo lo trabajamos en V.O. Galicia
En V.O. Galicia vendemos vehículos de ocasión e industriales de segunda mano para profesionales del sector del automóvil. La compra es fácil y rápida para que puedas obtener beneficios: menos fricción, más claridad y más velocidad para decidir.
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